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Discurs Iaioflautas – Premi Solidatitat de l’Institut de Drets Humans de Catalunya

15/02/2017 by iaioflautas

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Agraïm la tasca i el premi a la solidaritat que ens atorga l’Institut de Drets Humans de Catalunya. Un premi que creiem que és de totes les que ajuden que les nostres filles i nétes tinguin una vida digna. I felicitem i fem una forta abraçada a Catalunya Plural que ens ajuda i ajuda que les mobilitzacions, les lluites pels Drets humans i el bon periodisme siguin una realitat.

Nosaltres

 

NOSALTRES les iaioflautes som la generació que va lluitar per un futur millor per a les nostres filles i nétes i que avui comprova com tots aquells drets conquerits són desmantellats.

Soms els avis del 50% de joves a l’atur, de les desenes de famílies desnonades cada dia.

Som les mares dels treballadors afectats pels expedients de regulació, de les treballadores acomiadades, dels qui no es poden pagar una sanitat mercantilitzada, dels qui deixaran o ja en deixat de rebre qualsevol tipus de prestació social.

Som els pares de les dones treballadores que han vist com la discriminació de gènere ha empitjorat les seves condicions de treball. De les dones que han de fer miracles per a conciliar treball i família, mentre són discriminades cobrant gairebé un 20% menys del salari que els homes per fer la mateixa tasca.

De les treballadores de la llar sense drets laborals, de les Kellys que cobren 3 euros l’hora per netejar habitacions en hotels de luxe.

Som les jubilades estafades pels bancs.

Som les famílies a qui el preu de l’habitatgeens ofega cada dia. Aquelles que han de decidir entre donar menjar a les seves filles o bé aigua calenta.

Som els avis dels joves que veuen hipotecat el seu futur per les retallades en educació. Dels que tenen aspiracions lògiques d’autonomia personal i per manca d’una feina estable veuen frustrats objectius tan elementals com el de comprar o llogar un piso la voluntat de formar una família.

Som filles d’una generació que ahir va emigrar buscant una vida millor. Som els avis que avui veuen als seus joves migrar de nou com a única solució.

Formem part d’una majoria social que està patint en la seva pròpia pell les conseqüències d’un espoli. Formem part d’una majoria social a qui li estan robant la vida.

Nosaltres, les iaioflautes formem part dels qui no es resignen a veure com la gent mor en les llistes d’espera, dels qui no toleren que les formes de vida de la majoria caiguin en picat. Dels qui no suporten veure a gent dormint al carrer mentre hi ha cases buides que es podreixen en el joc de l’especulació. Dels qui no entenen que les partides pressupostàries destinades a la despesa social siguin retallades sense miraments mentre els pressupostos en armament, casa reial o església es mantenen sense vergonya.

Som els que no tolerem que els salaris de la majoria disminueixin mentre que els beneficis de banquers i directius es sobredimensionen de forma insultant.

Som filles del 15M, perquè rere la lluita contra la dictadura i per una vida més digna, ens sentim cridades a participar en la mobilització social que van impulsar els nostres néts i nétes. Una col·lectivitat digna que es va alçar en milers de places, que ha manifestat un desig de canvi, que està intentant parar la dictadura econòmica dels mercats oligàrquics.

NOSALTRES, les iaioflautes, som també les mares i àvies dels morts en les nostres fronteres, som el sindicat manter, som StopPujades, som les Putes Indignades, som les precàries, els que pateixen pobresa energètica, les treballadores que lluiten per viure dignament, som aquesta joventut sense futur que emigra per a conquerir-lo, som les KELLYS, som la PAH, som les àvies de presos polítics com Alfons, som la gent dels Ateneus de barri i totes les que lluitem per una Vida Digna per a les nostres filles i nétes.

Som l’imaginari col·lectiu de tota una generació a la que van voler jubilar, però que seguim lluitant des de la desobediència civil i les entremaliadures com a eina de canvi!

Desobediencia civil en acción

Vivimos en un mundo gobernado por oligarquías financieras como Lehman Brothers, la Troika o Goldman Sachs…, que se enriquecen a costa de la desposesión de las clases populares, generando profunda injusticia y desigualdad entre las personas.

 En este contexto nuestros gobiernos, tanto el de Catalunya como el de España y Europa, están gobernando al servicio de estas oligarquías y nos nos representan.No han estado ni están a la altura de las problemáticas de la gente a la que dicen representar. No han estado ni están a la altura de las circunstancias.

 La situación es extremadamente injusta y desigual y, en vez de gobernar poniendo a las personas en el centro de las políticas, en vez de gobernar al servicio de la gente, las viejas élites autonómicas y neoliberales recortan nuestros derechos, nos piden a las clases populares que nos sacrifiquemos, que ‘nos apretemos el cinturón’, que confiemos en ellos mientras avanza el saqueo, mientras se hacen pasar por abanderados de la democracia y la justicia social. Pero no nos engañan. Y sobre todo, no nos resignaremos a que los partidos del régimen, los mismos que hicieron de la corrupción una forma de gobierno, se salgan de rositas. No nos resignaremos a que el régimen de pobreza, corrupción y desigualdad pueda ser aceptado con retoques cosméticos.

 La situación es tremendamente injusta y desigual y, en los últimos años,  lo único que ha estado a la altura de las circunstancias ha sido la movilización popular. Son ellos, nuestros nietos y nietas quienes, hace casi seis años, salieron a la calle  para decir que los políticos ‘NO NOS REPRESENTAN’, que en vez de en democracia vivimos en una deudocracia.

 Iniciaron así un ciclo de movilizaciones que supuso un cambio de paradigma en nuestras formas de hacer política y en la certeza de que juntas podemos restituir nuestra dignidad colectiva.

 Durante este tiempo, la sociedad organizada hemos conseguido cosas que antes eran inimaginables: hemos sentado  a banqueros en el banquillo, hemos evitado el cierre de muchos centros de salud, hemos creado dispositivos ciudadanos para cerrar los Centros de Internamiento de Extranjeros, hemos luchado por tener mayor transparencia en nuestras instituciones, por evitar desahucios, por recuperar el dinero de la estafa de las preferentes, hemos parado las subidas en las tarifas del transporte, recortes en los servicios públicos… Nos hemos plantado ante la destrucción de las condiciones básicas de nuestra vida en común.

 Pero el mayor logro del 15M ha sido desalojar la resignación y el miedo del imaginario colectivo.

 Por eso, en este pulso del 99% contra el 1%, la estrategia de los que tienen privilegios es y será intimidarnos con el miedo.

 Miedo porque nos dicen que estamos abocados al desastre y que hagamos lo que hagamos, nuestras condiciones de vida no cambiarán. Miedo porque intentarán hacernos creer que la culpa de nuestro sufrimiento es un enemigo externo. Ya lo están haciendo. Nos dicen que las personas migrantes vienen a quitarnos lo nuestro y aumentar la inseguridad justificación de la existencia de la Ley Mordaza por el  gobiernos del PP, a rompernos nuestra civilización, que ‘no es realista’ abrirles las fronteras. Mientras, nos imponen un relato deshumanizado que les convierte en “el otro”, “el que no es de los nuestros” .

Lo que no es realista es la expoliación colonial a la que se han visto sometidos los pueblos de origen de estas personas que ahora migran. Lo que no es realista es permitir que nuestras transnacionales vayan saltando de país en país esclavizando a los trabajadores con jornadas de 14 horas, sembrando miseria mientras se cierran las fronteras a la gente. No es realista vender buques de guerra a países como Arabia Saudí, como acaba de hacer Felipe VI. No es realista ni sostenible dar apoyo a economías que se están cargando nuestros recursos naturales.

El dia que nos anunciaron que nos había sido concedido este premio, cuatro refugiados morían de frío en campos desatendidos en el Este de Europa. A todos y cada uno de nosotros nos debería horrorizar el hecho de que haya gente que tenga de dejar atrás su hogar, su familia, sus raíces para no morir sepultado por las bombas, o simplemente que migren para salir de la pobreza crónica. Pertenecemos a una generación que migró y nuestros nietos también lo están haciendo.

Pero lo que más nos estremece es esta Europa de la indiferencia ante el dolor ajeno, esta Europa del menosprecio.

Nos dicen que estamos viviendo ‘una crisis de refugiados’, pero lo que estamos viviendo es una crisis de solidaridad. Esta indiferencia, este menosprecio, este auge de las narrativas de la xenofobia y del miedo, está siendo el caldo de cultivo para el crecimiendo de los fascismos contra los que luchó nuestra generación.

La historia se repite. Europa vuelve a crear campos de concentración para encerrar a personas que huyen de la guerra. Como el invierno del 39, cuando nuestros abuelos y abuelas, padres y madres, tíos y tías morían de sed, hambre y frío en los campos de Argelès-su-Mer, Gurs, Rivesaltes… Lo que en un principio fueron campos para personas refugiadas, acabaron siendo la tumba de muchas, o campos de deportación a los centros de exterminio de disidentes políticos y judíos en el centro de Europa. Por eso estamos aquí y seguimos, porque tenemos la obligación de recordar que las políticas racistas y xenófobas sólo pueden llevarnos al fascismo.

Estamos volviendo a un mundo en el que el poder se ha quitado la careta amable, se muestra genocida y nos exigirá nuestra complicidad o cuanto menos, nuestra pasividad.

Nos pedirán que nos resignemos, que aceptemos ‘lo que hay’ como si fuese una fatalidad.

Nos pedirán que nos hundamos en la impotencia y nos cobijemos en una normalidad anestesiante.

Nos intentarán dar a cambio las migajas del liberalismo occidental, pequeños privilegios de consumo individual, al margen de los demás.

Nos permitirán incluso participar en las instituciones, pero será una participación estética, bajo unos límites. Unos límites que marcan las oligarquías y con unas líneas rojas bien definidas.

Las instituciones no son nuestro lugar. ¿Cómo van a ser nuestro lugar si ni siquiera nos dejan plantear la posibilidad de una república? ¿Si no nos permiten hacer referendums? ¿Si modificaron el artículo 135 de la Constitución, cediendo nuestra soberanía a la deudocracia? ¿Cómo van a ser nuestro lugar instituciones que se pasan la pelota de la defensa de los derechos humanos porque dicen que no es ‘su competencia’?

Los y las iaioflautas hacemos una llamada a crear estructuras de poder popular que sean capaces de conquistar y defender derechos. A no asumir la cultura de la derrota y mantener vivo el desafío constituyente de ruptura democrática que necesita la gente para conquistar una vida digna.

Porque creemos que la ciudadanía organizada podemos generar experiencias de acción para conseguir un cambio social. Tenemos capacidad de incidir en la realidad y cambiarla cuando nos unimos, y sabemos que podemos tomar el control sobre nuestras vidas.

Porque recordamos el horror que recorrió Europa con el fascismo, y hemos aprendido. Esta vez uniremos nuestras fuerzas y lo frenaremos.

Los y las iaioflautas hacemos una llamada a iniciar un nuevo ciclo de movilizaciones para reconquistar nuestra propia vida.

Este premio es de todas, pero queremos dedicárselo especialmente:

A las represaliadas por las luchas por los derechos de todas, a Alfons.

A quienes se fueron, pero nos acompañan: Pablo Molano, a Juan Andrés Benítez, Patricia Heras, Marcos Ana.

A las mujeres asesinadas por la violencia patriarcal.

A  las migrantes asesinadas por nuestras fronteras genocidas

Por todas ellas, por nosotras, tenemos que seguir luchando para reestablecer nuestros derechos y nuestra dignidad colectiva.

 ¿Y si volvemos a las calles y plazas? Y nos vemos en ellas por una #VidaDigna para nuestras hijas?


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